Jorge Drexler-Gira Salvavidas de Hielo- 21 de mayo Teatro Nacional

Jorge Drexler presenta su álbum número 15. Se trata de un trabajo donde revela esa maestría que tiene para combinar cuerdas, palmas y voces con sus enamoramientos, mandatos y deseos. Es un “homenaje a las herramientas básicas del arte trovadoresco, que son la guitarra y la voz”, cuenta el uruguayo en entrevista. Porque son justo las guitarras sobre otras guitarras, a veces alteradas electrónicamente, los únicos sonidos que componen Salvavidas de hielo, que grabó entre la Ciudad de México y Madrid.

La historia de la trova se remonta al siglo XII, cuando los nobles componían canciones sobre amor, política y cultura. Eran poetas líricos, y este arte ha llegado evolucionado hasta el XXI, con gente como Joaquín Sabina, quien resulta ser quien impulsó a Drexler a explotar su talento. Así lo canta en “Pongamos que hablo de Martínez”, sobre su historia, “hace 22 diciembres, en aquella noche en que selló su suerte”, reza la canción.

“Trabajar en canciones siempre es trabajar en lo imperfecto; la canción es un género maravilloso de imperfección, no es ni exactamente poesía ni exactamente música”, dice Drexler, sobre este proyecto que sale luego de tres años de Bailar en la cueva, con el que ganó dos Grammy Latinos. Para cantar los poemas de este álbum, lo acompañaron músicos como Natalia Lafourcade, Mon Laferte, Julieta Venegas y David Aguilar. También participó Pico, un canario cantor que se encontraba en el estudio mientras grababan “Silencio” y que resulta ser el único sonido que no proviene de una guitarra o voz humana.